Las risas no eran irónicas. Pero cuando
una manera de encontrar cierta filiación
hay quien cree que puede seguir
tirando del hilo. Pero hay hilos
que son laberintos y laberintos
que te desatan.

Nunca dominar la fuerza, dejar
que solo vaya por dentro, sin caer
en el pozo de las palabras.

Basta poner a salvo el corazón del tiempo
para que los días se mantengan tan abiertos
como la flor definitiva.