Es difícil amar entre el ruido. No sabemos
lo que puede vivirse y rechazamos todo
lo que del corazón se desconoce. Nunca
lo que podemos contar es importante
y así pasan desapercibidos
demasiados sentimientos bellos
y la propia belleza de la vida. Comprendemos
poco de lo que va a pasar. Los techos
descienden y las noches se acortan
y mucha luz se hace herida. Todo sobrevive alto,
pero todo acabará alto y las leyes físicas serán
como nubes de serpientes. Lo que puede vivirse
en un momento de pasión no es ya más
que una forma suelta derivada de un dolor.
Ya ocurrió. Vieron los círculos
y se movieron como arañas.
Tanta es la vida, grande es
y pequeño el mundo. Mira
como lo muerto roza la vida
inmóvil frente a la luz.