Como las manos se convierten
en haces de luz.
Como las órbitas que describen
los cuerpos celestes.
Como campanarios hundidos
en quietos embalses de plomo.
Como los más duros
bloques de llanto.
Como las manos se convierten
en haces de luz.
Como las órbitas que describen
los cuerpos celestes.
Como campanarios hundidos
en quietos embalses de plomo.
Como los más duros
bloques de llanto.