Sólo por esa forma de morderse el labio al sonreir, como si hubiese algo de inconfesable en su sonrisa, como si fuese necesario expresar la limitación de un deseo. Si fuese verdad. Cuando además me pareció que cerraba sus ojos. Aunque sólo fuese un poco de verdad. Por esas dos veces que juntas no ocuparían ni un segundo valen todas esas veces que llegué a casa sin ganas de vivir, convencido de que hay hechos irreversibles que agotan para siempre las fuerzas básicas que hacen del tiempo una una dimensión manejable. Pero hay algo cuya imagen no se diluye al alejarnos del presente, algo que en el horizonte aparece con mayor nitidez y rotundidad. Lo único que de verdad se puede construir de forma indefinida.